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jueves, 20 de octubre de 2011

Sutura en el ojo.

Ingeborg Bachmann




No voy a hacer ningún tipo de comentarios. El que reproduzco es el primer poema de Ingeborg Bachmann que leí cuando compré su poemario póstumo, No sé de ningún otro mundo mejor.


NIÑOS DE JULIO

En virtud de nuestra virtud, no nacidos,
mis niños en julio, los monstruos
que patalean con la pierna mutilada, no se sabe,
el muñón no sabe,
la cabeza perdida.
En virtud de nuestra virtud,
perdida la cabeza,
mis queridos niños
no les hubiera enseñado nada
pero sí alimentando enamorado
de otros, del aire viento
miles de cosas en julio
siempre habría sido julio
su monstruo, alimentado
con mi ternura,
esta vale para vosotros, fantasmas,
transformadores, vosotros
me lo hubierais transformado, el mundo,
y me lo transformáis ahora a mí
hacia la muerte, hacia la ternura
hasta la muerte para otra cosa
aire viento el trozo de papel
que rompo antes de que alguien
pudiese leer lo que ha pasado
cómo os arrancaron de mí
cómo me rompieron, me rompieron a mí,
el trozo de papel, porque aún
nadie sabe leer.

domingo, 16 de octubre de 2011

Manos y mirlos.

Roger Wolfe
No soy quién para juzgar ni a poetas ni a poemas, sólo soy un simple observador que va recogiendo lo que le parece interesante entre lo que los demás arrojan; como este poema de Roger Wolfe, Facturas.



FACTURAS

Una angustia sorda,
inexplicable,
desprovista por completo
de aparente causa,
que te conduce al borde
de tu abismo
y por momentos te horroriza.
Porque basta un paso;
y algún día 
-de eso a veces
crees estar casi seguro-
vas a darlo.
Son facturas 
del pasado.
No se terminan nunca
de pagar.

ROGER WOLFE (2009)

miércoles, 2 de marzo de 2011

El viejo lee un periódico atrasado,

                                                              Philip Larkin


Tras este hombre medianamente joven con calvicie pronunciada, gruesas gafas de miopes y    aspecto de contable de 9 a 5, se esconde uno de los poetas más brillantes del pasado siglo XX en Gran Bretaña, Philip Larkin.
Su obra está formada por una especie de realismo intimista, que no deja de observar la realidad exterior de su vida, para imbricarla con la pulsión de su ser interior. Ha sido una de los poetas que mayor ifluencia ha tenido en eso que se llamo en denominar poesía de la experiencia, y también en otros poetas de diveros pelaje como miembros del realimos meditativo como Karmelo C. Iribarren.
De su tal vez mayor obra, agotada en estos momentos en España, que no sé que espera este cetrino país para que se reedite, abandono este Dinero.

DINERO

Cada tres meses,¿no?, el dinero me reprocha:
"Por qué me dejas aquí donde no sirvo?
Yo soy el sexo y las cosas que no tuviste nunca.
Aún puedes conseguirlos firmando algunos cheques"

Entonces miro qué hacen los otros con el suyo.
No lo guardan en la almohada, desde luego.
Ya tienen esposa, coche y casa de verano:
alguna relación guarde el dinero con la vida

-La verdad, tiene mucho en común, si uno investiga;
no puedes postergar la juventud hasta que te jubiles,
y por mucho que parte del salario vaya al banco
al cabo no podrás pagarte mucho más que una afeitada.

Escucho el canto del dinero. Es como si me mirase
una ciudad de provincias desde largos ventanales:
barriadas, canal, iglesias adornadas y locas
bajo el sol de la tarde. Intensamente triste.

PHILIP LARKIN (!974)