Entre todos los grandes nombres que durante estos días homenajean al poeta granadino Javier Egea, -Joan Margarit, Pere Rovira...-, se ha colado en la oscuridad del bar, un joven de dieciocho años con un palestino al cuello, y un puñado de poemas en las manos de su primera y hasta ahora única plaquette. Se trata de Rubén Pérez, un chico que habla de los yonquis de la plaza principal de su pueblo ante las circunspectas autoridades municipales, un insumiso del verso, que ha escrito una breve y bella ponencia sobre Quisquete, que leerá el próximo viernes 20 de noviembre en el trasnoche poético que se celebrará en el Pub La tertulia en Granada. Acudan a ver cómo tiemblan de nuevo las palabras de Javier Egea en tan jóvenes ojos.
jueves 19 de noviembre de 2009
domingo 15 de noviembre de 2009
La amante de Blixa Bargeld.
Ximena Bares, es sin duda alguna, una de las personas más interesantes y complejas que he conocido a lo largo de los años que llevo en la red. Mujer de una belleza y un desparpajo tal vez algo narcisista, pero eso poco importa ahora, que nos mostró la belleza de un cuerpo que dejaba adivinar, que tras la exhuberancia de la carne, se ocultaba una sombra de sangre, flujo y cristales rotos que quizás sajarían las manos si la abrazabas; una pin up postpunk de voz segura y firme, femme fatale que acaba besándote con labios temblorosos, donde acabas sabiendo de dolor y de entrañas rotas.
Ximena Bares fue cantante del extinto grupo Vegas. Ahora vuelve con un nuevo proyecto The Adepts., donde colaboran entre otros músicos, Alfonso Pozo, guitarrista de los desaparecidos Usura, y miembro de esa gran banda de culto del indie español que es Orlando.
Si en alguna parada de metro, vislumbran una figura alta y delgada, con gafas de sol en diciembre, que responde al nombre de Ximena Bares, no tengan dudas, acaban de conocer a la amante de Blixa Bargeld.
lunes 9 de noviembre de 2009
Alas donde se traza la palabra.
Se han realizado algunas modificaciones en Seconal. Si bien cuando abrí este blog, pensaba en crear una revista de cultura particular, afecta a todo lo que me pareciese interesante, los contenidos han sido ampliados. Para empezar, los enlaces han sido ordenados por temáticas, añadiéndose una nueva de fotografía que antes no existía. Y además de revista de cultura, Seconal pretende ser también un espacio de reflejo de mi conciencia política ante la realidad. Por esta razón he añadido una sección donde se pueden encontrar enlaces a organizaciones políticas, sindicales y no gubernamentales, que para mí por su actitud ante el mundo, me son muy cercanas, y de algunas miembro.
También he añadido una nueva sección, recuerdo a quienes no lo sepan que soy Graduado Social, donde se recogen publicaciones sobre el ordenamiento jurídico-social, y enlaces de eminentes juristas de lo social, que entienden que el ordenamiento jurídico no es sólo una forma de mejorar las condiciones de trabajo individuales y colectivas, sino una herramienta de transformación de la sociedad. Las condiciones laborales de las que disfrutamos en la España del siglo XXI, son el resultado de la lucha obrera de los dos siglos anteriores. Y los hay, que como el que esto escribe, piensan que la lucha obrera no ha acabado todavía , pese a lo que vaticinaban las tesis neoliberales: aún no hemos arrojado la última piedra.
La fotografía es, Mujer-pájaro, de Joel-Peter Witkin.
sábado 10 de octubre de 2009
Bigmouth strikes again.

Seconal ha vuelto. Después de una ausencia de casi cinco meses, tras intentar, infructuosamente aprobar unas oposiciones. Ahora me encuentro en una situación dura; desempleado, sin ingresos, cursando dos masters para mejorar mi cv y viviendo de mis ahorros. Resistencia. Y no me quejo. Peor están los que comen todos los días en los comedores sociales. Tengo techo, comida y ducha caliente, y como pueden comprobar acceso a internet. Todas esas cosas que los biempensantes de mi generación, que han obtenido estudios universitarios gracias al esfuerzo del trabajo de sus padres vestidos con mono azul, y que ahora se creen que son clase media, no aprecian. Creen que ser pequeñoburgués es el estado natural de las cosas.
Una fotografía de Michel Foucault, uno de los pensadores que más admiro, abre este regreso. Tengo varios ensayos en papel suyos, y gracias a internet he podido descargarme gratuitamente, casi toda su obra, que está sujeta a derechos de autor. Y me da exactamente igual, lo siento por los herederos de Michel Foucault. Sin querer pecar de prepotencia, me siento autorizado a hablar de ese asunto, puesto que soy poeta. El derecho a la cultura está por encima del derecho a la propiedad intelectual, que al fin y al cabo es un mero disfraz del derecho a la propiedad privada.
Publico libros, y no me importa que nadie los reproduzca, siempre y cuando no alteren su contenido y citen mi autoría. No vivo de la poesía, ni aspiro. Es un error querer vivir de la literatura. Los que viven de la poesía, puesto que las lecturas, conferencias, ponencias, mesas redondas es su fuente de ingresos, no dudan en dar puñaladas por la espalda a diestro y siniestro, para que éstas sean para él y no para otro. Quien vive de su trabajo, crea en libertad, y alza la voz contra tanta bazofia sacralizada, pues no le van los cuartos en ello.
España es un país donde el 65 % de la población -los afortunados que tienen empleo- cobra 1.100 €. Con esa cifra de ingresos, y los precios de los libros, cd´s y dvd´s, ¿qué artista rojo de salón tiene fuerza moral para reprocharme que descargue contenidos de la red?
Bajo libros, música, cine y estoy en mi derecho moral de hacerlo.
Lo penoso de todo esto, es que los mileuristas en esta país estás mudos. En Grecia, los setecientoeuristas se echaron a la calle para denunciar una situación insostenible. En España apenas existe cierta agitación social por parte de los colectivos como V de Vivienda.
En plena crisis desempleados y subempleados viven en silencio.
Me pregunto qué más tiene que ocurrir para que avancemos hacia la huelga general.
Una fotografía de Michel Foucault, uno de los pensadores que más admiro, abre este regreso. Tengo varios ensayos en papel suyos, y gracias a internet he podido descargarme gratuitamente, casi toda su obra, que está sujeta a derechos de autor. Y me da exactamente igual, lo siento por los herederos de Michel Foucault. Sin querer pecar de prepotencia, me siento autorizado a hablar de ese asunto, puesto que soy poeta. El derecho a la cultura está por encima del derecho a la propiedad intelectual, que al fin y al cabo es un mero disfraz del derecho a la propiedad privada.
Publico libros, y no me importa que nadie los reproduzca, siempre y cuando no alteren su contenido y citen mi autoría. No vivo de la poesía, ni aspiro. Es un error querer vivir de la literatura. Los que viven de la poesía, puesto que las lecturas, conferencias, ponencias, mesas redondas es su fuente de ingresos, no dudan en dar puñaladas por la espalda a diestro y siniestro, para que éstas sean para él y no para otro. Quien vive de su trabajo, crea en libertad, y alza la voz contra tanta bazofia sacralizada, pues no le van los cuartos en ello.
España es un país donde el 65 % de la población -los afortunados que tienen empleo- cobra 1.100 €. Con esa cifra de ingresos, y los precios de los libros, cd´s y dvd´s, ¿qué artista rojo de salón tiene fuerza moral para reprocharme que descargue contenidos de la red?
Bajo libros, música, cine y estoy en mi derecho moral de hacerlo.
Lo penoso de todo esto, es que los mileuristas en esta país estás mudos. En Grecia, los setecientoeuristas se echaron a la calle para denunciar una situación insostenible. En España apenas existe cierta agitación social por parte de los colectivos como V de Vivienda.
En plena crisis desempleados y subempleados viven en silencio.
Me pregunto qué más tiene que ocurrir para que avancemos hacia la huelga general.
jueves 7 de mayo de 2009
Duda.

Escribo para avisar a las personas que me honran con su presencia digital en esta modesta revista de cultura que es Seconal. Debido a mi situación de desempleo desde hace ya siete meses y que la convocatoria de las oposiciones que me estoy preparando ya ha sido publicada en el BOE, junto con otras que también creo me presentaré, Seconal, quedará inactivo durante un periodo de unos meses.
Pido disculpas a todas aquellas personas a las que les debo aún una entrada en este blog; Safrika, Sonia San Román, Rubén Pérez, Juan de Dios García y Juan Bonilla. Prometo redactarla en su momento.
Ahora sólo resta la duda, como Santo Tomás que hurgaba en las llagas de Cristo, para cerciorarse de que era el crucificado, la duda de si sacaré plaza en las oposiciones. Con la belleza inmensa de Caravaggio os dejo. Deseadme suerte.
Pido disculpas a todas aquellas personas a las que les debo aún una entrada en este blog; Safrika, Sonia San Román, Rubén Pérez, Juan de Dios García y Juan Bonilla. Prometo redactarla en su momento.
Ahora sólo resta la duda, como Santo Tomás que hurgaba en las llagas de Cristo, para cerciorarse de que era el crucificado, la duda de si sacaré plaza en las oposiciones. Con la belleza inmensa de Caravaggio os dejo. Deseadme suerte.
domingo 5 de abril de 2009
This is my place.

La sensación de haber perdido algo, la arena que entierra parte de tu memoria, lo perdido y que nunca puede volver a ser rehecho, de noches de verano en las que las adolescentes se bañaban en ropa interior con una cerveza en la mano, adentrándose en un mar primigenio, y de nuevo los antiguos ritos.
Y el moho que se enreda en la boca de los muertos y de los no nacidos, en los marcos de las fotografías olvidadas guardadas en cajones durante ya no se sabe cuánto.
Y el frío que hace contraerse la roca, desmenuzada ahora en mis manos, y aquella camisa rosa de grandes cuellos que llevabas aquella mañana en la estación.
Y el moho que se enreda en la boca de los muertos y de los no nacidos, en los marcos de las fotografías olvidadas guardadas en cajones durante ya no se sabe cuánto.
Y el frío que hace contraerse la roca, desmenuzada ahora en mis manos, y aquella camisa rosa de grandes cuellos que llevabas aquella mañana en la estación.
(Sobre la enorme fotografía, Gibraltar desde la entrada de La Línea, de mi amigo Pedro Miguel García Vázquez).
Más obra fotográfica en flickr.
viernes 3 de abril de 2009
No sé decir Je suis.


Soy un caballo (Thomas Van Cottom / Aurélie Muller).

Françoiz Breut.

Françoiz Breut.
A veces uno es afortunado. Porque se le cruzan en el camino artistas que admira desde hace años, y sin esperarlo, aparecen a 22 km de donde uno reside. Me refiero al concierto al que pude asistir la pasada noche del 2 de abril de Françoiz Breut y los para mí desconocidos, Soy un caballo, grupo belga, que fue un maravilloso descubrimiento.
El recinto donde se celebró el concierto es pequeño, el salón de actos de la Politécnica de Algeciras, aunque se llenó casi totalmente.
Soy un caballo es un dúo belga formado por Thomas Van Cottom y Aurélie Muller. Sólo han grabado un disco, Les heures de raison. Se trata de pop acústico, delicado, con dulces arreglos de xilófono que interpreta Aurélie, y suaves intercambios vocales de la pareja.
En directo la cosa cambia ligeramente. Thomas cambió la guitarra acústica por la eléctrica y se encargó de las programaciones y Aurélie del xilófono y el bajo, sumándoseles un batería, instrumento que apenas aparece en su primer CD. El resultado fue que las canciones, siguiendo siendo evanescentes y dulces, ganaron en una mayor dureza, pop, obviamente; Thomas y Aurélie llegarón a alcanzar momentos de mucha intensidad, cantando a dúo, y la eléctrica y el xilófono acompañados por una batería elegante pero intrépida a un tiempo. Dignas de señalar las miradas de complicidad entre Thomas y Aurélie, que son pareja, y se les nota en sus miradas de enamorado cuando la música que han creado fluye entre ellos.
Tras un breve descanso, la heredera de la chanson: Françoiz Breut. Bella y elegante, pelo largo, y sobriamente vestida con un estilo indie existencialista fránces; camisa negra, minifalda negra, medias negras y botines de piel negros. Elegante, bella y sobria.
Su nuevo disco A l´aveuglette (2008), iba a ser el principal objeto del set list. Con una de las canciones de éste comenzó su concierto. Françoiz Breut se encargaba de samplers varios, acompañada de un guitarrista y un bateria. Ya desde el principio, aunque el trio sonaba perfectamente engrasado y envolvían con su sonido, se echaba en falta un bajista para terminar de configurar la sección rítmica, y algunos músicos de apoyo para completar los arreglos profusos de las canciones de Breut, xilófonos, teclados, algún que otro viento.
Pero François estaba allí con su voz y su saber estar encima de un escenario. Esa voz preciosa y sensual y a un tiempo potente que le permite cantar separada 20 cm del micrófono; esa figura frágil y delgada que balancea sus rodillas al ritmo de la batería, esas manos que trazan dibujos y balanceos en el aire. La chanson estaba allí.
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